Tres Escrituras y seis libros. Se leen en orden, o por donde el nombre suene, y no se terminan: un umbral no tiene última página.
Del Silencio a la Fractura, del pueblo de la fijación al Paso de las Aguas, de los jueces a los reyes, de Job a los profetas.
La Teogonía de las Ocho Casas, el Libro de las Generaciones, las cuatro gestas de cada Casa y la Convocatoria en que los quinientos doce dejan sus reliquias en el suelo.
Del que nació sin signo a los despertares, las cartas y la visión del ciclo que se abre.
Cosmogonía, los Nombres, la Ley, el Camino, la Visión y los Cantos, con su prólogo y su epílogo.